3 oct 2016

Beldad.


Beldad.

Antiguo es el sueño,
en ti no hay dueño,
cuando caminaba por los montes verdes de tu placer,
hacías todas las Flores crecer,
tus mezquitas de ¡admirable color!,
quiero yo ser el que te quite ese dolor,
ahí junto a los vitrales caleidoscópicos,
sentir tu fuego en cada uno de mis trópicos,
¡que si hay fuego en tu vientre!,
querida indomable ¡quítame todo el salitre!,
hay magma que sale de ti y resplandece en el ocaso,
tú eres mi  inspiración más fuerte que el corazón de Picasso.

Quiero ser un milagro y dejar de ser un saltimbanco,
pintar nuestros errores de blanco,
cantarte cerquita al oído,
tu y yo nunca llegar  al olvido.

Beldad,
arrullas a las fieras con tu timbre de voz,
 angelical tu aura de bondad,
Que hasta los peregrinos olvidaron su marcha atroz,
mujer Ilusionista,
que desnuda sobre nubes vas tú, corazón que ríe y palpita,
veo dentro mujer, que puedes ser sodomita,
porque en ti no hay dolor,
¿ahora puedes ver que sólo pinta el amor?
límpido es el río que lava tus carnes,
tu piel da forma a los Dioses ancestrales,
y cuando tus besos me toman, armonizan mi ser,
es una entrega al placer.

Beldad,
que quita la ansiedad,
pero tocarte… tocarte,
sutil pincelada mi mano al hacerte arte,
acariciar, lisa tu piel como el mármol,
Y con fracturas de guerrera… ¡las más hermosas al amanecer!,
ese es el mármol que cubre tu cuerpo,
color  perlado aguamiel,
¿acaso te apartas de mi por tanta hiel?

 Soy tal cual invierno queriendo tocar primavera,
tal cual dolor se esfuerza a la sonrisa más bella,
así…así descansar en tu pecho,
en las noches veo tus ojos en el techo,
 como infante sentir tu latido,
me tuerzo tan perdido
sonrío porque me muero,
pero me haces vivir de nuevo.

No hay mayor carencia que no sentir el verdadero amor,
no hay mayor riqueza que no gozar lo que es el sentir,
libélula mía...adorada que vuelas tan rápido,
no te pido más que no puedas ya darme,
solo pido en mano, mi corazon desarmado,
que admires lo que mejor puedo hacer para ti,
y es escribir.

Aquí te inmortalizo y freno el tiempo,
aquí nuestros errores se vuelven cielo,
solo hazlo sin reproche,
admira mi dolor,
admira la belleza escrita,
que estas letras son para ti... mujercita.

Sin que te comprometas,
pero es por ti, tanta inspiración,
torrente oceánico imparable,
con la fuerza de los muertos,
levanto monumentos,
en las noches de refugio,
 que me hablan sobre ti,
del sur, el viento trae noticias,
el agua tu sabor,
mi sol me da tu calor,
y el frío tu ausencia.

Pero estoy funcionando,
porque prometí apoyarte,
a cada instante,
hasta que de fin a mi arte,
 o que la muerte de ti me aparte,
aunque invisible para ti sea a cada instante,
aunque muchos hombres y mujeres lleguen a amarte,
estaré para soñarte,
y cuidarte.

Beldad,
navegamos por el río,
acariciando el borde del delirio,
tomados de las manos,
conjurando al tiempo,
en el volver a amarnos.

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