Artículo de opinión.
EL “OFICIO” DE SER PADROTE: Amor para inocentes.
Hace poco empecé a leer un libro titulado: “Esclavas del
Poder” de la escritora y periodista Lydia Cacho; que se volvió una de mis heroínas
de la vida real, puesto que solo me he salpicado con un libro de ella, quede maravillado en su
fortaleza de mujer, su valentía y serenidad para realizar un trabajo excepcional
y perfecto. Saber que hay gente
que tiene o que vive en situaciones deplorables
a las nuestras; inmunes ante personas esclavistas solo para usar al prójimo
a su conveniencia, es uno de los actos más detestables y que este tipo de
personas no deberían vivir con tantas libertades en el mundo.
En su libro habla de
aquellas personas que navegan en las fauces de la obscuridad sometidas y
explotadas y en este caso a nivel sexual para el negocio de compra y venta de
seres humanos, a pesar de que es un problema colosal; los mismos gobiernos que están
en contra de estos delitos calificados, son parte de que el negocio se mueva y
de frutos económicos y satisfactorios.
Tome como reseña unos
párrafos de algo que me llamo la atención y en particular aquí en México sobre el “modus
operandi” de los famosos Padrotes, aquellos que se encargan de sustraer a jóvenes de diferentes puntos del país
para destruir y someter sus vidas al trabajo sexual con engaños y promesas de amor y un mejor futuro.
Lydia Cacho con su veraz trabajo y junto con algunos datos tomados de Óscar
Montiel Torres no hablan un poco de la estructura de: cómo, cuándo, dónde y
porqué este “oficio” se lleva acabo a
nivel global. Personas que viven entre
nosotros que pueden atacar en cualquier momento
y que con los conocimientos de su
modo de operación, es posible evitar una tragedia personal y social.
Los siguientes párrafos son cita del libro de Lydia Cacho: ESCLAVAS
DEL PODER: UN VIAJE AL CORAZÓN DE LA TRATA SEXUAL DE NIÑAS Y MUJERES EN EL
MUNDO.
EL OFICIO DE SER
PADROTE.
En el padrote se sintetizan una serie de
elementos de la cultura patriarcal que permiten
suponer que existen mecanismos de poder in-
corporados al cuerpo, tanto masculino como
femenino, que son usados por el mismo padrote
en contexto más amplio, que posee estruc-
turas socioeconómicas he históricas que privile-
gian este tipo de practicas.
ÓSCAR MONTIEL TORRES.
Millones de personas aseguran que la prostitución es el
oficio más antiguo del mundo, pero si escuchamos a quienes dan vida a la
industria del sexo podemos descubrir que en realidad el oficio más antiguo es
el de proxeneta, padrote, chulo o tratante. Padrote es un término popular
mexicano cuya versión femenina madrota
(con algunas diferencias.) En ambos casos se unas para designar a quienes
manipulan, administran, entrenan, explotan y controlan a las mujeres en el
comercio sexual. Los apelativos padrote y madrota implican una suerte de padre
o madre alternativa que <<educa y protege>> a las mujeres adultas y
niñas en situación de prostitución. En el lenguaje popular << padrotear>>
a alguien significa engañarle y sacarle dinero.
En México , por ejemplo la región sur del Estado de Tlaxcala se caracteriza por
la elevada presencia de estos padrotes dedicados a reclutar, colocar y vender a
mujeres con fines de explotación sexual en la capital de pías, otras ciudades
de provincia, e incluso en Estados Unidos.
En múltiples aspectos, las actividades de los padrotes en
esta región latina –al igual que la frontera de Guatemala con México- tiene
similitudes asombrosas con las de quienes explotan a mujeres y niñas en las
zonas rurales de Camboya, Tailandia y Vietnam que visité para esta
investigación.
Mientras las leyes
contra la explotación sexual avanzan a nivel mundial, los padrotes o
tratantes en las zonas rurales operan de manera tan similar que, desde mi punto
de vista, han creado una cultura dominante que se ha arraigado en gran medida a
través de los usos y las costumbres de diferentes grupos sociales y étnicos.
El trabajo titulado Trata
de personas: padrotes, iniciación y modus operandi ( Ganador en México del concurso de tesis en genérico
Sor Juana Inés de la Cruz 2008.) de Oscar Montiel Torres, es uno de los
estudios de campo más nuevos y significativos que encontramos sobre la filosofía
del tratante, en el que encontramos una amplia explicación del oficio en voz de
sus actores en México. Con su autorización, publicamos un resumen muy
esclarecedor.
LAS FORMAS DE
CONVERTIRSE EN PADROTE.
1. Por apadrinamiento.
El apadrinamiento es una forma de acceder al conocimiento
de ser padrote. El que desea ser padrote
busca a algún padrote ya iniciado para que lo apadrine. Cuando el varón acepta,
éste transmite conocimientos acerca de la prostitución, estrategias para
conseguir e iniciar a mujeres en la prostitución y, sobre todo, cuenta las
causas y el proceso que siguió para convertirse en padrote por apadrinamiento:
“Antes me dedicaba a vender paletas de sol a sol, eso cuando
me iba más o menos, porque cuando llovía […] no ganaba ni un quinto y tenia que
mantener a mi familia, mi esposa y dos nietas. En esos tiempos me acuerdo que
varias veces llegué a golpearme la cabeza en el carrito de paletas me ponía a
pensar: ¡Dios mío! ¿Qué hago para salir de esta pinche situación? Hasta que me
decidí y fui a buscar a unos compas de <<La Meca>> para que me echaran
la mano. Había unos que conocía desde que
éramos chavos, cuando cotorreábamos con la banda, Sí aceptó uno, y es de
los buenos porque sí me apadrinó bien chingón, me dio buenos concejos. Soy,
gracias a él, porque sin su apoyo seguiría igual de jodido que antes.”
El Chulo justifica su ingreso en el mundo de la prostitución
por las carencias económicas que padecía y por el afán de sobresalir y sacar
adelante a su familia. La alternativa que tenía era buscar a un padrote para
que compartiera con él sus conocimientos sobre el oficio y <<le echara la mano>>. Él se
apadrina con un amigo de la infancia, que <<es de los buenos>>, de
los que son considerados <<machines>>.
Después de hallar a un padrino, empieza el proceso de
enseñanza. Existen diversas maneras de aprender a ser padrote que dependen del
padrino que elija el aprendiz. Los principales puntos sobre los que se basa la instrucción
son: la forma de vestir, la forma de conseguir a las mujeres, la forma de
convencerlas para que trabajen en la prostitución y entreguen el dinero que
ganen a su padrote; y la forma de mantenerlas <<comiendo de tu
mano>> , es decir, controladas.
El padrote no es un cónyuge, porque no establece una
relación que busque alianzas matrimoniales o políticas. Se trata de un
mecanismo para dominar a las mujeres. Ellos no se enamoran, pero ellas sí. Las
mujeres piensan que existe una relación afectiva, pero a los padrotes sólo les
interesa la relación de explotación.