30 nov 2013

Asabache.

Corrí  aventurado a  encontrarme lejos del dolor,
y vi una ráfaga de estrellas,
estrellas marcadas a color,
y en aquel ámbar  de luciérnagas,
 encontré infinidad de cosas dentro de ellas.


Y un universo cambiante,
traslucido en ventanas color avellana,
sin mas ni menos podría volver a verlos el día de mañana,
lejos....
flotando...
así de cerquita pasando rozando las costas.

Tome mis cosas y me encamine hacia el infinito,
cambie mi textura,
mi habla y mi ser.
para  volver a ver,
la claridad del agua destilada del cosmos.




23 nov 2013

Anormal

Admitamos discrepancia,
a calmar la  apariencia,
que tomada de la mano de los dioses va creando ciencia.

Ciencia agua de argumento sublime,
recuerdame que es lo que escribe,
¡oh tu soñador! la historia que  vive,
mas haya ... no se parece a nada de lo que dijiste.

Pintando mi almohada de sueños,
estoy estropeando  el caparazón de los señuelos,
claridad en la punta de tus ojos,
ojos abiertos,
a los posibles argumentos.

Y la mirada que sacio mi hambre,
ya no puedo decir tu nombre,
yo no he vuelto a ser el mismo hombre,

Rodeado... marañado,
probablemente este soñando,
hay algo que no cuadra en estas fisuras,
y mas de lo que podrían ver  las mentiras

Hay libros enterrados en el salón de la desolación,
un fondo  carmesí dejo de ser sangriento,
ya no puedo empezar,
 creí estar en la evolución,
imaginativo ser   provocando sufrimiento,
dejarlo para siempre rezar.





13 nov 2013

Un giro.




Que hago de las voces un recuerdo,
de las palabras un suspiro,
hago de las canciones un acuerdo,
y de los últimos estragos un respiro.

Pero cuando sola(o) estoy,
solo cuando del abismo soy,
me faltan ojos  para ver cielo,
y al cielo le falta consuelo.

Y de mi una sonrisa muerta,
muerta las ganas de abrir la puerta,
de colores me pintan otros seres,
para ya no saber lo que vieres.

¡A como! la garganta sangra en las ultimas mañanas,
 de tu despedida sugeridas falacias,
 y mi corazón aposto a no verte,
a no verte le jure a la  muerte,
por mas que  me hiciera muy  fuerte.

De cansancio mis ojos se hundieron al esperarte,
un infierno desesperante,
de cual manera de olvidar tus labios,
a sepultarlos tibios,
con razón mi corazón frustrante,
daba golpes a cada instante,
a cada instante... era intolerante.

¡A que mentiras amarradas a la mañana!
¡ mentiras taciturnas  en el umbral!

Sigues moviéndote,
arrastrando cadenas  quemantes en los pies,
sin salida al capote,
 tu derrota mia es.

¿Como reconocer, al siniestro claro obscuro?
si a ello le atribuí que te volvieras un muro,
duro como los robles,
hermético y con sentimientos dobles.


Y de  gala me visto esta noche,
recordando las veces que fuiste luz de mentira,
cuando el tiempo dio un giro,
sin sentido alguno etéreo te volviste,
de un giro al tiempo engañaste,
y yo acuestas de ti estoy para olvidarte.