En mi México de Caracol,
como me duele la cabeza de tanto pensar,
me dejaste adolorido de los riñones,
tanto pesar en mi caminar,
me a vuelo loco por estas lindas calles,
hasta el cielo se ve triste tras inconclusiones,
me he vuelto a ver tus tierras,
tan frías,
tan secas,
de saber que tantos frutos daban tus tierras fértiles,
cuanto jaguar erguido se mantenía guerrero,
pero desolada esas tierras mías dejaron de existir,
fui desterrado sin perdonarme a regresar,
paseando mis piernas en los girasoles muertos,
sin mas el tiempo es como las termitas en la madera.
Ah mi México de Caracol,
tan soñador que me rompió de golpes y tristezas,
que molió mi cuerpo con artimañas y destrezas,
aquí en mi México viví tu amor al "inguesu",
pero asi es cuando se juegan el dulce corazón.
No me perdones mas,
que te cause difusión mi pasión,
que muera lejos de tus lindos ojos,
no me regreses ni una palabra,
alimentame de tu despecho,
pero no me perdones nunca.
Ah mi México de caracol,
como en ti conocí el amor,
y como alimentas la melancolía de un hombre perdido,
con las cosas tan raras que nos brindas,
despiertas,
revives y revientas,
mi distracción.
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