Los cuerpos se dislocaban los unos con los otros enredados
en las sabanas purpuras, nadando en el placer que ambos se obsequiaban.
Bladimir, penetro despacio con un
movimiento en ritmo medio y sentía como
se deslizaba por un orificio suave con bordes gelatinosos sin textura definida,
los gemidos suaves seguían subiendo de tono, los muslos del ángel en la cama se
enredaron por encima de los glúteos de él obligando a que sus movimientos
fueran rápidos y duros.
El vientre de
Katherine reposaba y se movía hacia arriba cada vez que sentía a su hombre con
el pene erecto, sentía sus primeras pulsaciones vaginales apretando poco a poco
el miembro de su amado; lo veía con lujuria infinita, con ganas de podérselo
comer por completo, trataba de sentir todo con sus sentidos, así es que los
liberó. Sentía la piel con milésimas
gotas de sudor, sentía como se pegaban su piel con la de él, ardía con el movimiento de
los glúteos de Bladimir mientras los
tomaba con la palma de sus manos,
dejando entrar en ellas la textura de la
carne… de la piel que tenía en sus manos, su vista se enfocaba en el espejo del
techo que reflejaba la escena de pasión, entre ellos, respiro profundo y le
regalo una sonrisa a su primer amor.
Cronos se dio cuenta de ello mientras movía la cadera de arriba abajo
penetrándola con rapidez pero sin ser agotador y le dijo:
-¿Por qué sonríes?
-¿Qué porque sonrió? Porque es hermoso hacer el amor
contigo y eres todo lo que necesito. Porque
es nuestra primera vez y esto jamás se nos olvidará y es demasiado excitante
hacerlo con alguien menor que yo.
- Ya veo, me gusta a mí también y me gusto mucho que hayas
sido tú mi primera vez. Me gusta mucho tu cuerpo, que hace que el mío suba su
temperatura.
- Ahhh!!... lo sé hermoso… pero sigue no te detengas.
Se desgastaron por horas hasta pasar la media tarde, las posiciones eran
infinitas como las miles de estrellas en el cielo: él arriba de ella tomándola por los muslos haciendo una escuadra con ambos cuerpos, ella
cambio de postura dejando las nalgas viendo hacia el cielo mientras Cronos nalgueaba
al pedido de su diosa en la cama y la hacía el amor por la parte anal de su
cuerpo, otro orgasmo llego por parte de Katherine mojando las sabanas moradas y
el a la hora de penetrar de nuevo en la vagina,sentía su falo como se empapaba en más agua cristalina haciéndolo excitar
mas y mas. Por ultimo cambiaron de posición a la antiquísima misionero.
-¡Dame mas Bladimir! ¡Oh! Como me partes soy tuya, apriétame
los glúteos, los senos este cuerpo es tuyo tienes magia mocoso… ¡tienes magia!
Cronos dejo los clichés y empezó a blasfemar ante ella y
serian las primeras palabras que había dicho en varios años atrás.
-
Te gusta ¿eh? Eres deliciosa, te voy a partir en dos y coger y coger
hasta que llores de placer, te chupare toda tu vagina para que me empapes en
esos deliciosos jugos tuyos.
Katherine
más que sorprendida, sintió una vibración en todo su cuerpo; lo que le decía Cronos era realmente ¡fascinante!
Pensaba ella que no sería capaz de faltarle al respeto en un momento íntimo y
tan apasionado como este, pero estaba realmente satisfecha porque había hecho
de un adolecente un hombre y porque había desatado su primitivo instinto
animal.
Mientras
él le decía todo lo que su cuerpo sufriría por su sadomasoquismo incontrolable,ella suspiraba, jadeaba y obedecía órdenes, todo porque ella estaba en otro plano astral.
Sintió como su cuerpo empezaba a hormiguearse de las extremidades bajas y que las llevaba alzadas más de una hora y
media sino mal calculaba; babeaba dos de sus dedos llenos de saliva pegajosa y
la recorría abriendo las partes carnales y gelatinosas de su clítoris.
Cerró
los ojos y suspiro hasta que se acercó orgasmo fuerte que la hizo entran en
si otra vez diciendo:
-
No pares ¡hummm! No pares sigue... ¡sigue! Se viene otro orgasmo.
Cronos
también ya estaba agotado por las más de siete horas haciendo el amor, sentía
una presión en lo más profundo de su vientre queriendo en cualquier momento
explotar, sentía como las venas de su pene se inchaban absorbiendo sangre de
todo su cuerpo para liberar ese chorro de semen en el momento que fueran
aceptados; fue entonces cuando le aviso a Lauder de lo que se avecinaba:
-Creo
que también siento un orgasmo muy fuerte ¡ahhh! Necesito sacarlo…
Sin
antes terminar la frase ella le dijo:
-¡Vamos!
Córrete dentro de mí, lléname de ti como anteriormente te lo había pedido.
-Está
bien entiendo.
Decía
aquellas últimas palabras en el final del acto titubeando porque la presión en
el pene le hacía detener su aliento y concentrarse en el momento. Sus nalgas
apretaron con fuerza hacia adelante, sus manos suprimieron sin movilidad las
nalgas de ella, sabía que en cuanto sintiera la marea de su liquido interno,
ella también explotaría en un orgasmo sincronizado.
-Ya
viene… ¡ya viene!
-
Si vamos no te detengas hazlo ¡hazlo! Que yo ya no me puedo resistir más.
Apresuro más rápido el movimiento de su cuerpo hasta que por
fin se dio el golpe de semen como un tsunami, chocando con la costa y haciendo implorar
el océano y dejando que la briza retumbara en sus huesos
. El cuerpo de Cronos dejo caerse lentamente y jadeante en
los brazos de Katherine. Lauder bajo las piernas temblorosas y dolosas por
aquel impacto del orgasmo sincronizado. Lo abrazo en su yugo y descansaron por
un largo rato hasta quedarse dormidos, desnudos en en la tonalidad tenue de una
vela que esperaba la luz de un sábado a
las primeras horas de la mañana.
Miles de formas,
miles de posturas que se entregaron en un solo sonar, se prestaron sus almas,
las llevaron al creador y las regresó en un lazo de unión total.
El reloj marcaba las 00:00 horas de esa misma noche.

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