Sepultando hasta la ultima gota de ese elixir interminable, le añadí el ultimo y extraño vídeo de dedicación nada MONÓTONA al sentido de mi creación y la de mi hijo. Sepultando cada partícula en el cosmos y dejando el alma desnuda hasta convertirla en polvo y hueso, arcilla y carne.
Se extiende por todo lo que veo y toco, como una mancha devorando el amor con código índigo.
Fin a esto ¡FIN A DEJAR EL CIELO ABISMAL!
No hay comentarios:
Publicar un comentario